El comprador de un coche de circuito opera con prioridades diferentes a las de cualquier otro conductor. El confort es negociable. La proteccion contra la intemperie es opcional. La pregunta no es si el coche es agradable para convivir con el, sino si te hace mas rapido, mas afilado y mas consciente de tu propia conduccion de lo que eras antes de llegar al circuito.
Los coches de esta lista comparten una filosofia comun: el conductor primero, todo lo demas despues. El Caterham Seven en sus diversas variantes es quizas la expresion mas pura de este credo: un coche tan ligero y responsivo que ensena control del vehiculo mejor que cualquier escuela de conduccion. El Ariel Atom eleva ese compromiso hasta su extremo logico. Ninguno de los dos requiere licencia de competicion. Ambos te haran mejor conductor.
En la parte alta de esta franja, el Porsche 718 Boxster GTS 4.0 representa lo que ocurre cuando un fabricante toma un coche de calle y le aplica filosofia de circuito sin sacrificar la usabilidad en carretera. El flat-six atmosferico es uno de los mejores motores que Porsche ha construido desde la era del 997.








